29 ene 2012

Río Negro: Pieza clave

Río Negro: pieza clave para el desarrollo del Alto Mayo

17/05/2010

Por: Ludwig H. Cárdenas Silva

El 25 de marzo de 2008 se dieron a conocer las Siete Maravillas del Perú, concurso organizado por el diario El Comercio, mediante votación popular, para seleccionar los atractivos turísticos más emblemáticos del país. Los lugares elegidos fueron: Baños del Inca, el Valle del Alto Mayo, el Bosque de Piedras de Huayllay, el Gran Pajatén, Kuélap, Los Frailones y el Valle del Colca. Machu Picchu no fue considerado por haber sido previamente declarado una de las maravillas del mundo. Este reconocimiento llenó de legítima emoción y orgullo no solo a quienes vivimos en este valle singular y exuberante, sino también al conjunto del pueblo sanmartinense.

Las razones que llevaron al Alto Mayo a figurar entre las maravillas del país están estrechamente vinculadas a su riqueza natural: paisajes de gran belleza, clima privilegiado, ríos, lagunas, cascadas, aguas termales y cavernas, además de una notable biodiversidad con numerosas especies endémicas que aún se concentran en sus áreas naturales protegidas. A ello se suma, de manera inseparable, la riqueza folklórica y cultural de sus poblaciones. Sin embargo, a más de dos años de este importante reconocimiento, resulta evidente que poco o nada se ha hecho para conservar estos atractivos naturales y, menos aún, para consolidar al Alto Mayo como un destino turístico de relevancia nacional e internacional.

Las autoridades continúan atrapadas en viejas prácticas. Siguen priorizando obras de infraestructura, muchas veces sin estudios de impacto ambiental y al margen de la Zonificación Ecológica–Económica, mientras que el turismo es tratado como un asunto secundario. Las pocas autoridades que muestran interés en esta actividad lo hacen de manera aislada, sin lineamientos claros que permitan articular esfuerzos, implementar circuitos turísticos integrales o generar condiciones adecuadas para ofrecer servicios de calidad al visitante. Se gobierna, en suma, sin estrategias definidas para conservar y proteger ese enorme potencial natural y cultural que distingue al Alto Mayo de otras regiones del país.

En este contexto, las áreas naturales protegidas del Alto Mayo atraviesan una situación crítica, principalmente debido a la deforestación provocada por agricultores migrantes, ganaderos, madereros ilegales, traficantes de tierras y extractores informales de agregados para la construcción. Una muestra alarmante de esta realidad puede observarse en la propia naciente del Río Negro, sin que, hasta el momento, ninguna autoridad adopte medidas efectivas para detener estos hechos.

Conviene subrayar que el río Negro no es solo un atractivo turístico de primer orden. Desde esta microcuenca se proyecta, además, el abastecimiento de agua para la población riojana, función que ya cumple parcialmente en el distrito de Yuracyacu. Su importancia estratégica para la seguridad hídrica de la zona resulta, por tanto, incuestionable.

Debe señalarse también que el río Negro atraviesa la Zona de Protección y Conservación Ecológica Humedal del Alto Mayo, contribuyendo de manera decisiva al mantenimiento de su singular biodiversidad, donde habitan numerosas especies endémicas de flora y fauna.

Resulta evidente que los servicios ambientales que brinda el río Negro son fundamentales para el desarrollo sostenible del Alto Mayo. No obstante, es profundamente preocupante constatar la indiferencia persistente de nuestras autoridades, quienes deberían adoptar con urgencia medidas firmes para conservar y proteger esta microcuenca. Desde esta tribuna, y con ánimo propositivo, se plantean algunas acciones concretas que podrían implementarse: declarar la naciente del río Negro como zona intangible y de interés comunal; elaborar un Plan de Manejo Integral de la Microcuenca, desde el poblado de Consuelo hasta la desembocadura del río Negro en el Río Mayo; y establecer mecanismos efectivos de conservación y protección con la participación de las municipalidades de Rioja, Elías Soplín Vargas y Yuracyacu, así como de SEDAPAR y la administración del Bosque de Protección Alto Mayo.

De no adoptarse estas medidas, el río Negro corre el serio riesgo de seguir el mismo destino de otras fuentes de agua ya degradadas, como Cuchachi y Uquihua. Y con ello, el Alto Mayo perdería no solo un recurso estratégico para su desarrollo, sino también una parte esencial de su identidad y de su futuro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nueva ley que legaliza el despojo de tierras comunales

  AMAZONÍA BAJO ASEDIO Nueva ley que legaliza el despojo de tierras comunales   Por: Ludwig H. Cárdenas Silva Mientras el mundo impuls...